Si en el mundo empresarial innovar consiste en crear nuevo valor para el negocio, en principio, parece razonable pensar que es difícil conseguir cosas distintas con los mismos procedimientos. Como decía Einstein, no podemos pretender conseguir resultados distintos si seguimos haciendo lo mismo.
Si queremos obtener otros resultados es, por tanto, necesario realizar una reflexión sobre lo que actualmente hacemos y cómo lo hacemos, y plantear acciones que supongan un pequeño cambio interior, una transformación. Proponernos nuevas formas de hacer, nuevas ideas y metodologías para conseguir resultados distintos.
Hemos querido utilizar el concepto de transformación en vez del de innovación por dos motivos principales: en primer lugar, creemos que el concepto de innovación ha sido demasiado utilizado para meter en él cuestiones que no tienen que ver, no con la innovación, sino con lo que se pretende de ella. Innovar puede ser muchas cosas pero ¿todas sirven para conseguir un valor añadido, un resultado distinto mejor?. Al final, innovar es un concepto que, de tanto usarlo, puede perder credibilidad.
En segundo lugar, pensamos que el ser humano es por sí mismo un ser innovador, que la innovación se ha producido siempre de una u otra manera hasta llegar a nuestro tiempo. La innovación se ha producido casi por inercia, por necesidad, probando fórmulas para conseguir lo mismo con menor coste o más rápido. Pensamos, sin embargo, que es más meritorio un acto voluntario y consciente en un momento dado por dejar de hacer lo que sabemos hacer y proponer otros procedimientos desconocidos que generan una enorme incertidumbre; transformarse, mutar y renacer es más que innovar.
Este proyecto quiere proponer ideas y metodologías que permitan una pequeña revolución interna, una transformación positiva. Así, en el apartado Documentación iremos publicando metodologías que generemos o utilicemos en este proyecto. Además, cuando la especificidad lo requiera crearemos espacios Web específicos como Gestión Ágil.





